domingo, 8 de marzo de 2009

De budines y otras yerbas...








A Mateo...
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Gustavo...
Leticia...

A mi abuela Anita.



"...No querida, quedate tranquila que yo estoy bien..." Estas fueron las últimas palabras que escuché decir a mi abuela Vasca, dichas antes de que su cuerpo desaparezca apenas mas delgado que en sus años mozos. Y me encontré oyendo esa promesa en un lugar en el que me encontraría muy seguido: en sueños de agua. A la mañana siguiente mi abuela se muere. Y no pude sentir tristeza. Y estuvo bien, porque comprendí y recordé que el ciclo debe cerrarse. No tengo ninguna deuda porque siempre la quise pero por sobre todas las cosas jamás le hice trampas a"la canasta". Nunca la vi partir porque jamás se fue.
En el mundo privado de la Vasca después del café con leche venía el mate, la radio vieja encendida e infinidad de palabras cruzadas. La tarde con Julio Lago y ese olor eterno a escones, ese sapo que regaba , y esa extraña manera de reaccionar ante las cosas... La botica de Angel, los fideos con manteca y los domingos de Strudel. Mi vestido de 15, y el tuyo, y el tuyo y el tuyo...
No se cómo, pero en la mesa redonda de su cocina, ella se sentaba en la punta.
Mi abuela amaba las palabras, el cine y estar sola un buen rato. Cuando éramos chicos nos retaba bastante, nos ponía los límites y nos educaba, pero nos dejaba comer muchos caramelos de aquella hermosa caramelera. Todos íbamos a dormir a su casa cuando eran noches de boliche y seguro fue la primer llave que tuvimos. Y cuando ella y nosotros crecimos se dedicó a malcriarnos, a protegernos a hacernos la vida más sencilla. Son demasiadas anécdotas, demasiadas noches de ausencia.
De todos sus nietos creo ser la más parecida y, por supuesto, la favorita. Pero se que todos creemos lo mismo porque de eso se encargó, eso nos dejó en su testamento. Todos fuimos especiales para ella, lo parecidos, los favoritos.
La noche antes de morir mi hermano habló con ella, seguro recordando cuando le sostuvo la mano porque mi abuela tenía miedo. Yo esa misma noche la soñé sentada en su silla con toda esa cocina detrás. Vivita y coleando.

Ingredientes para el budín inglés:
  • manteca, 200 g
  • azúcar, 200 g
  • 4 huevos
  • harina, 200 g
  • polvo de hornear, 1 cucharadita.
  • Frutas secas y abrillantadas, 300 g
  • vino oporto, 1 copita
Cómo se hace: baten la manteca pomada con el azúcar hasta que quede blanco. Luego le agregan los huevos de a uno, mezclando bien entre uno y otro. Incorporan la harina con el polvo de hornear y el oporto. Por último las frutas secas mezcladas con un poco de harina para que no se bajen durante la cocción. Colocan la preparacion en una budinera enmantecada y enharinada y cocinan en horno suave (170º) 50 minutos apróximadamente.

¡Yerba mala nunca muere!

8 comentarios:

Anónimo dijo...

Hermoso Pau la abuela siempre los bendecira.Anita tambien.Que te acuerdes de su cumpleaños demuestra su fuerte presencia

Marcelina dijo...

Y bue..que decir en la oficina no pueden creer mi llanto desesperado...no se porque la engustia de querela cerca porque nunca deje de extrañarla todavia a veces pienso en el 420132 y me dan ganas de llamar..que decir si el dia de la mujer para mi solo es el cumple de la abuela vasca...la mesa blanca el racimo de uvas roto pero bien arreglado..su reloj de las piñas...el huevo pintado de su mueble blanco y celeste que no se si lo pondria en mi casa pero a ella le quedaba barbaro...la pienso arriba mirandonos...y aconsejando en cada acto..que mas al menos el domingo tuve a mama conmigo y pudimos festejar juntas...
GRACIAS PAULI me encataron tus palabras...

Elina dijo...

¡Hermoso tu homenaje en el Dia de la Mujer!!!
Sabés llegar al corazón de la gente.
Te felicito !!!

Paulina dijo...

Por supuesto mamá, a vos te conocí el día que la abuela Anita falleció, y el 9 de noviembre tendrá su homenaje.

caro dijo...

que mi hija esté acá al lado mío leyendo tus palabras tan intimas y agarrandome la mano fuerte, fuerte y llorando a mi lado,es ese ambiente mágico que vos creas con palabras y con el alma...
Te quiero abue, te extraño, como caramelos que yo misma compro pero guardo en tu caramelera...
Gracias Pau por recordarla en nombre de todos nosotros! Beso

Proyecto Antu dijo...

pau ,no tengo palabras, a la vasca como si la llevara tambien dentro mio, muy emotivo, los quiero como si fueran mifamilia! me uno a este sentimiento hacia la vasca. te quiero y tengo muy presente las tardes sentadas en su puerta de calle...toda una realidad hecha sueños, una masa la vieja...un abrazo hermana!

Marcelina dijo...

Tenia que entrar solo para decirte Salo que me trajiste el recuerdo de la abuela en su silla de goma blanca sentada en la vereda con sus almohadones de colores tejidos al crochet!!!! junto con Nelba!!!que lindo recuerdoooo !!! Gracias por refrescar la memoria...

Lu dijo...

Genial...
las palabras trascienden y se convierten en aromas e imagenes más que reales...mágicas...
nos transportas a un tiempo sin tiempo...
A la vasca la recordé en su cumpleaños el domingo...y la veo siempre...en los ojos de todos sus nietos
Los quiere
lu