sábado, 28 de febrero de 2009

Y el Oscar es para...


Resulta que las vacaciones terminaron y por suerte o gracias a Dios no pesó volver al trabajo, los años de derecho de piso sí que fueron efectivos. He decidido tomarme las cosas con calma. Reconozco que en la vorágine de la inspiración uno se olvida, con bastante frecuencia, que es la perseverancia y todos sus sinónimos quiénes resultan victoriosos.


Lo primero que hacemos es buscar el sentido de las cosas, el "Gran Por Qué". Llegamos a tal punto que hasta comer una manzana tiene un costado de revelación, tal vez fueron Adán y Eva o Isaac Ñewton con su gran teoría. Quizá fue Freud y su delirio o todos sus sueños inventados. No se si fue primero el huevo a la gallina. Lo cierto es ,que aunque mi madre me dijo con justa razón que no todo tiene sentido en la vida, todavía me pregunto si una gran roca que cae de un acantilado provoca un estruendo si nadie puede oírla? En vísperas de mis treinta metáforas comprendí que a lo mejor todo tiene un sentido para mi, pero que no vale la pena buscarlo, llegará solo, como el tango.



Asistimos al reestreno de éste blog, que nació para ser un laboratorio, un espacio para experimentar, aprender, jugar, involucrarse.

Bienvenidos a la alfombra roja, los estaba esperando.

jueves, 19 de febrero de 2009

Despertando (y volviendo)


Espejos


























Los estímulos se intimidan.
Los finales te agobian.
La sonrisa me esperanza.
La duda nos convoca.


Los nacimientos me intuyen.
La soledad te necesita.
La estructura la reinventa.
El llanto ilumina.


Me intuye la música.
Nos necesita la palabra.
Te reinventa la magia.
Ilumina la libertad.


Me intimidan los nacimientos.
Te agobia la soledad.
Esperanza tu estructura.
Los convoca el llanto.

domingo, 1 de febrero de 2009

Amanece que es bastante

Si tuviera que definirme por una pasión,
diría que yo soy el cine.
No hay mucho que explicar,
pero luego de veintinueve años y tantos meses,
la función debe continuar.

Como presagiándose,
la motivación
se tomó vacaciones antes que yo.
Es decir,
antes que mi cuerpo y mi rutina...

Tal vez preparando el karma
para la entrega absoluta.

Me está llamando el mar,
espero ansiosa el desconcierto de su oleaje
y las bizarras caminatas matutinas,
más la mística de las sirenas
me intuye poderosa.