martes, 25 de mayo de 2010

Cojones de otoño

Podría ser original y no hablar de lo desquiciado. Podría ser evidente y dejar correr el intelecto corrupto y desganado motivado por alhajas pornográficas.
Prefiero contarles un día elegido al azar.
Bastó con estar ahí lo que dura una cucharada de dulce de leche. Hubo un sentir patrio diferente y contemporáneo. Gente, mucha gente. Pero por esas cosas del héroe, la energía se hacía presente en un nuevo cumpleaños de la Patria. Eran 200 y un símbolo que se apropia de lo incorrecto. Sorprende ver a los no gorilas convertirse al sentido de la ingenuidad que de malvada suena vulgar.
Y la Sole a veinte días de parir canta otorgando dignidad y demasiado susto. Lo que resultaba antagónico era ver la fuerza de la muerte en un vientre lleno de panes.
Me pareció ver en cada esquina de mi buenos aires querido un lugar acogedor o por lo menos estable. Como si de verdad hubiese estado allí. Eso es lo bueno de ser una poetiza.
Como expresarle en palabras lo que ha significado esto. Yo sabía que estar nos posicionaba directamente en el vuelo de los aviones que por dios! como se repetían.
La verdad que si supiera de lo que se habla por estos días y tuviera coraje para expresar mis ideas diría que algo de lo que nos distrae es lo que nos define como argentino.
Es lo que se vive en el aire. Son mitos y sueños de leyendas discontínuas y arraigadas. Eternidades y despojos y algo que sabe canchondear al otoño.
Aún pensamos que un proverbio (argento por supuesto) detonará para evitarnos la maduración. Un proceso que preferimos tapar con fuegos de artificio. Eso quiere decir que tendremos la dicha de reencarnar.
Todo se mezcla. En la cancha el patriotismo, en la calle la victoria. Hay tranquilidad y deseo que así se manifieste. Porque es hora de aprender. Que los símbolos no justifican todas las canalladas.
Pero ahora es necesario. Ahora hay que escuchar al corazón. En ese lugar estaban todos, hasta el obelisco.
Salute, así lo siento. Con milanesa napolitana como plato típico de mi bicentenario.
Feliz cumpleaños eterna redención de Dios en la tierra, la patria Argentina.

25 de mayo 1810 - 25 de mayo 2010
Formás parte de la hitoria

lunes, 17 de mayo de 2010

C.A.O.


Esta semana me pasaron cosas extrañas. Situaciones más que cosas que pusieron a prueba mis años y mis vidas. Hubo tiempos de mucho temblor. Leyendo una entrevista entendí lo que me parecía estaba lejos. No actuar bajo temblores, decía. Porque en ese tiempo se pierde la consideración exacta de espacio y relojes.
En breve pasé de la desesperación al enojo. Y del enojo al histrionismo desmedido. Luego fue una idea y algo de desconcentración.
Hubo intentos y huidas y hoy es un texto que amanece.
De pronto estaba armando una categoría. Una lista de amigos algo menos demagógica que la del 20 de julio.
Pero la lista fue compendio. Total es domingo y llueve.
A veces pienso que soy una persona excepcional con un talento innato que debe trascenderlo.
Cinco (uh como los Parchis) son las demarcaciones según mi experiencia.
Atención! algunas categorías se mezclan porque no hay forma de evitarlo. Pero alguna se agarra por poco del precipicio.
Pasó mucho tiempo y la música sigue siendo la misma. Pero evito disculparme por no leer. Antes me incorporaba al reflejo. Me subestimaba y me desdecía. Pronto es decir que alcanzo la vitalidad. No justificar desentona pero ya no es tan accesible. Encuentro en el silencio una órbita desconocida y glamorosa. Arrasa como topadora o no Juan?
Así como escribo es exactamente como bailo. Desorganizada y despilfarrante.
Parece tan lejos.

Lista (compendio, bah, total es lunes y hace frío).

  • debería llamarse amigo del alma: es redundante la piedra en el corazón. Pero es casi lo único concreto. Por décadas (y dale con el tiempo) creía que esta clase de seres sólo podía concebirse en los años de la aparición. A lo mejor es cierto y la constante sería aparecerse.
  • ex amigos: hasta hace un par de días estuve convencida (de hecho por aquí se forjó este informe) de la posibilidad de considerar a tu alma gemela alguien incapaz de reconoceros. Pero se sabe, eso es imposible. Lo cierto es que aquellos que te preguntaron quién serías si fueses ellos y entonces no pudiste reconocerlos serán entonces variaciones elípticas de la razón de madurar. Siempre recordarás eso que todos sabemos.
  • Atención! Obreros trabajando: muy duro. Los reconocés de lejos. Todos parecen vestirse de manera cómoda. Es la etapa del recrudecimiento. Es poner la expectativa en dónde la bala no tenga demasiadas opciones. Es creer o reventar. Además es inevitable.
  • Los chicos del trabajo: Son indispensables, entren o no por la ventana. Son reales, oscuros y apasionantes. Son la medida de las cosas y de la lealtad.
  • Amigos que odio: Verdaderamente no puedo hoy decirlo de otra manera. No hay lugar para la metáfora pero si para el desafío. Te lastiman parejo. Te oscurecen. Te blasfeman. Son adictivos. Conduciendo por esas carreteras absurdas juegan el rol que mejor les sienta: juzgar y algunos ayudarte a purgar.
Para todos los que se encuentren en estas tintas (son muchos, lo saben)