Si uno observa un poco verá que más allá del apellido que la casta nos haya otorgado, la sangre italiana recorre nuestras venas y enaltece nuestro temperamento. Es la otra madre patria, mas moderna, más gritona, más nostálgica. Crecí viendo cómo mi padre, Don Chiquito Palacios, amasaba los domingos. Y eso simbolizaba la unión de la familia que contaba en sus huestes con diferentes personalidades y diferentes lazos sanguíneos. Pero como argentinos nos acostumbramos a reunirnos, respetando, por años, el mismo lugar en la mesa. Luego me enteré que amasar es una actividad que reconcilia con la madre y doy fe de ello.
Asumí desde siempre mi origen ordinario, 50% italiana, 50% española. Debo decir que aunque suene vulgar mi destino es 100% argentino. Bizarro, leal y compañero. Aceptando lo peor de la raza y honrando las pequeñas delicias.
Ingredientes para las cintas de albahaca con salsa fileto: quiero contarles algo que mi padre me dijo alguna vez, y pese a su tendencia exagerada, debo decir que nunca falla. Cuando hacemos pastas caseras la fórmula es sencilla, por cada persona se calcula 1 huevo y por cada huevo 100 g de harina. Entonces para 4 personas sería más o menos así:
Cómo se hace: Lavar la albahaca y procesarla junto con los huevos, la sal y pimienta. Agregar la harina e ir amasando hasta que quede una masa lisita y compacta, se puede agregar harina. Dejar descansar y luego estirar con palote (para corajudos) o con la pasta linda. Cortar los fideos cómo mas les guste, en éste caso les recomiendo las cintas ya que de ésta manera la albahaca se percibirá mucho más.
Ingredientes para la salsa fileto: Esta es una salsa madre. Es muy fácil y sirve para cualquier preparación, es mucho más barata que las compradas y una vez que la prueben, no podrán comprar otra jamás. Ah, y se puede freezar. Para un litro de salsa:
Cómo se hace: se lavan los tomates y se cortan a la mitad, lo mismo con las cebollas, las zanahorias y los puerros. Pelar los ajos y dejarlos enteros. Todo esto se coloca en una olla y se cubre con agua. Se le agrega sal y pimienta y se hierve hasta que reduzca a la mitad. Cuando comienza a hervir se le agrega el bicarbonato de sodio que logra que el tomate pierda la acidez y se oscurezca un poco, si de pronto no tienen bicarbonato, un poquito de azucar no viene nada mal. Una vez que el agua evaporó a la mitad, se procesa todo incorporando la albahaca y se rectifican los condimentos. Se le puede poner un chorrito de oliva y un poco de pimentón.
No se olviden un buen tinto