sábado, 10 de abril de 2010

Atendido por sus propios dueños



...
Ya pasó una semana y un día, nuevamente el descanso apenas dominical que Dios puso en el camino. Obvio que no me lo perdería por nada del infierno. Yo que pensaba que sólo de nosotros dependía la adaptación.
Porque nadie podrá negar la contradicción de una casa de comidas. Por un lado la empresa y por otro lado el arte. No es que únicamente nos compren sino que perciban, más allá de lo descartable, lo que se siente al cocinar (les). Sería demasiado pero el deseo es gratis.
De a poco la gente fue entrando, exigiendo, preguntando. De a poco algunos nos regalaron su retorno. Y con eso la responsabilidad de dar lo mejor.

Si a uno siquiera el olor lo remontara a tiempos de inocencia, si a vos, Jehová te permité acceder a mi pedido no al tuyo, entonces, claramente, los discos encenderán la llama.
Qué será del miedo en lo particular de los números pares?
De las presencias que bicicletean la calle algunas me dejan conmovida, porque me recuerdan a la buena suerte. Y a los prejuicios que, avinagrados, nos equilibran.
Hoy por tercera (y no vencida) vez, este espacio, este blog toma otra textura. Se reinvierte. Se nutre (OH casualidad) de lo mismo que transporta.
Se sincera con los antiguos y con los ojalá.
La energía abrió las puertas. Aquellas que en alguna comanda se cerraron.
Llegaremos a ser clásicos en esta ciudad, pero estamos naciendo.
De nuevo, bienvenidos al arte Disconcertado, claro está.

Dudas, sugerencias y críticas constructivas y amables en: disconcertados@hotmail.com

martes, 23 de marzo de 2010

Las post modernas

No se por que, pero de alguna manera el título sugiere ironía. A lo mejor no debo suponer que la tendencia sea cosa buena ya que el aprendizaje (según me han dicho) requiere algo de inocencia. Pero en el camino largo del que dependemos, es inevitable toparse con las subjetividades. Entonces a esta altura del relato que nos convoca (despidiendome de la palabra) quizá la emoción nos invite un trago o tal vez el dominio de lo ridículo nos sorprenda.
Supongo que las seguidoras de este blog y ojalá algún seguidor compartirán la idea de que el feminismo es cosa del pasado. El principio de la lucha es un final para la etapa de las consideraciones. Hoy se sabe de los derechos que genitalmente nos corresponden. Podemos ganar más dinero, vernos como el vino, manejar en la ruta y pagar las cuentas. Podemos decir lo que pensamos sabiendo que se nos respetará. Pero no por mujeres si no por humanas es que esto y lo otro no alcanzan.
Cuando te das cuenta de la conciencia que implica inspirar y expirar ,el mundo deja de ser un símbolo. Por suerte para mi, las cosas siempre fueron sujetos destinados a lo involuntario de la raza nuestra.
¿Dónde radica, pues, lo femenino? ¿Entienden los hombre la lucha de la que nosotras hablamos? ¿Realmente lo que queríamos era igualar nuestros derechos? Y por fin ¿qué conseguimos entonces?
Preguntas al azar y respuestas en boca de una canción casi joven
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Si fuera poeta diría que la frase: "¿Dónde radica, pues, lo femenino? carece de invento. Se repite (a si misma?) como un diván color negro. Extraída de Freud y sus siglos nos deja agradecidas y negociando la permanencia. De todas formas quién no sabe que esa respuesta es, por lo menos, incoherente. Entiendo que eso que parece cortarse de una banda de secuaces no es más que el ego de la que fuimos. Que cosa queremos encontrar en el lugar de los descansos. Que importa donde se aloja, ni siquiera que pretende! somos lo que significa la vida, la luz y lo obvio.
No es su naturaleza acercarse siquiera al camino de lo bélico. El hecho de que pueda generalizarse y saberse comenzará a despistarlos. Es cierto, Marte los rige, la obediencia y la fuerza. Es la contradicción de juntar dinero y guardarlo. Pero no se cansan, también de sus victorias? Que he dicho que pueda sorprenderos. No hay distancia entre el mareo y el olimpo. Es de todos aquellos que quieran poseerla.
"...Nada que sea distinto podrá igualarse jamás". Aunque es nuestro deber entrañarlo ,olvidó decirme.
No había nada. Me quedé esperando como una hora y se largó a llover. No, estaba nublado y debería estar lloviendo. Pero se me negaban las cosas, entonces auguré un sinsentido. No ya del anillo sino de su continuación.
Si fecha de estreno.
...

Así recordamos que el infinito ya pasó. Entonces las post modernas dejarán huella. Por nada en especial simplemente por definir a la otra mujer.


Alfajor de chocolate: y si...en cualquier época que se precie de tal habita con sus clásicas costumbres, una señorita abatida por la esperanza y un buen destino hecho alfajor.
Esta receta no la inventé precisamente, pero tampoco la leí en ninguna parte.
Dedicada con muchas calorías para que el invierno pase con gloria. A mi prima Marcelina, cábala oficial de este espacio pronto a reinagurarse.
Ingredientes:
  • manteca pomada 100 g
  • azúcar (pueden utilizar negra o rubia)100 g
  • huevos 1 o 2
  • cacao 1 cda.
  • harina leudante 200g
  • dulce de leche
  • algún licorcete (opcional)
  • coco, chocolate rallado, granas de chocolate, yo le pondría crocante de maní, etc ( a elección)
  • dulce de leche c/n
  • chocolate semi amargo 100 g
Preparación: mezclar la manteca pomada con el azúcar con un batidor de mano. Luego agregar los huevos y batir un poco más (tampoco una barbaridad). Luego agregar la harina con el cacao y mezclar con espátula. Lograr una masa homogénea. Dejarla descansar tapada en la heladera hasta que tome un poco de temperatura. Retirar y estirar en una mesada enharinada y cortar con forma de alfajor. Colocar en una placa para horno y volver a enfriar, esto se hace para que la manteca tome cuerpo y no se queme antes que las demás cosas alcancen a cocinarse.
Cocinar en horno moderado a fuerte creo que no más de ocho minutos (alguna vez les contaré los principios de la gastronomía).
Aparte mezclar el dulce de leche con el licor (si es que decidieron ponerlo) y armar los alfajores. El alrededor puede cubrirlo con las opciones que les di, coco.......derretir el chocolate a baño de maría APAGADO es decir sólo derrite el vapor y con una cucharita jugar y hacerle líneas para un lado y para el otro sobre los alfajores. Es más fácil de lo que parece.
Unos buenos mates...
...y una buena angustia.





lunes, 8 de febrero de 2010

La leyenda del jinete sin cabeza

La hora del nacimiento es escasa para los tiempos que corren. En definitiva todos pondrán en duda la capacidad. Además tan borrachos estamos que discernir parece cosa de excentricos.
Adinerado serás
La experiencia, en estos nativos de la tierra, coincide con la cronología gastada y a duras penas, perfecta.
En su máxima expresión encuentra el hombre la única estructura capaz de fortalecer la muerte. Y esperarla a la hora que llega el mago.
Mientras tanto ni siquiera se preguntan que es lo que mitiga.
Lo que sigo sin entender es que han hecho con el don.
Qué suponen, bastardos, es la rutina del universo?
Dónde está el coraje Capricornio, ese que supo de lámparas y de polvo, ese que conquistó lo peor de la búsqueda?
Aunque verte caminar, digitando en tu respiración la naturaleza cruel del destino, es similar a los pies y a las brasas.
Pausa: estamos tarde. Debo decirles algo. Otra vez lo que es doce podría ser sólo una cuestión de género. Los opuestos no solo se complementan sino que son diferentes. Lo bueno y lo malo son grises discutidos mas no destronados. Lo que se siente es de uno y de aquellos que comulguen. Si es necesario pido perdón por mi instinto. Lo no evolucionado corresponde a este momento y nada es contra ellos.
Lo mío es mío. Aquellos que de todos nosotros podamos encontrar el destino en la oscuridad de nuestras acciones, seremos los no creídos. Aquellos que de todos nosotros podamos encontrar el destino en la finitud de la contradicción, seremos los ridículos. Lo lindo y lo feo existe aunque pasen almohadas e incomodidad aparente.
Es decir, tarde pero seguro, cada uno de estos doce relatos que hoy llega casualmente a su fin, han sido creados, escritos, cantados, analizados, rebuscados, vomitivos, borrachos, interrumpidos, amenos, desgantantes y absolutamente sugestivos.
Nada hay más real que mi no saber puesto a dirigir. La objetividad se atomiza en base a lo que es obvio, porque así son las metáforas. Fin de la pausa.
Uno de ellos dijo que la moral se compara sólo con la consumación del diablo. Al hacerse impúdicas las verdades no hay mucha más alternativa.
Es imposibles por estas tierras. No hay manera de comprender los sentimientos por las huellas de la ilusión. Sólo lo que Capricornio pueda comprobar bajo los influjos de una percepción acudida por los sentidos será lo que distinga entre el cuerpo y la tenacidad.
Qué difícil estar parada dónde tal vez no sea reconocida la voluntad sino el carácter definitivo de la obra.
Han alcanzado al hombre y siguiendo esa línea han derrotado la ineficiencia. Ante todo el destino se los escucha decir y todo lo que sea necesario.
Extraños. Poderosos de la palabra y del vínculo.
Incapaces de soltar la materia que los define.
Claro, algunos son malas personas.


jueves, 4 de febrero de 2010

La mujer en el espejo


¿Qué sucede cuando las contradicciones pierden el silencio?



No es mucho más básico que una buena trilogía.
A ver, como decirles, no tengo la menor idea de lo que les hablo. Es como si de repente la conciencia especulara. Como si ese estado tan necesario e inevitable pudiera acarrear algo de información, algo de desvelo, algo de organización.
Novatos en las formas, carentes de sentido de la obviedad calculan que la perspectiva del tiempo se vislumbra en lo cotidiano.
Un cráneo cegado, una disposición ridícula y mentirosa y varios estandartes coronan las palabras del continente. Algunas asambleas no debieron ser convocadas contrariando la lógica que ostentan. Es el aire que se encapsula o los ojos más cerrados que escuché.
Es cierto, hay algo que produce rechazo en esa inocencia.
Dos es multitud.
En busca del descanso engordan y maldita de mi, a veces gozo.
Qué sucede, se preguntarán, cuando el movimiento pone en jaque la dignidad?
Y si es mejor no saber? te responden con faltas de ortografías.
A lo mejor la velocidad de lo que alguna vez merecieron.
Es difícil, muy difícil no maniatarlos. Escarbarlos hasta que satisfagan tus ironías.
A no ser que te encuentres con el mensajero.

Deprontounamagiaobviadespejaladudalosespacioslocomplejoelsistemarenatopieshemorroidesotravezyosolaen
laarenadelalocuradondelosleonestodavíapreguntansiestoestápasando.

Géminis
con fecha de caducidad


sábado, 5 de diciembre de 2009

Mujeres al borde de un ataque de nervios

si en la cocina mora el cocinero
la bondad haría que en el cuadro
resalte el petróleo.




por eso ¡atención!
figurarse el negro
encabezará
la revelación
de un útero
el único previsible.

además de todo
las manos
dibujantes
elevan
a espejo de piedra
el sin sentido
del anillo.

Por eso
recibimos
a principiantes
con o sin suerte

porque
en las hornallas
el olor
empieza a soportarse.

pero incapáz
serías de matar
un cascarudo.

o al menos
te daría
una culpa
espantosa
y evidente.

-Pauli: la cocina está dentro del arte ¿no?
-Si claro, Manu...

Sopa de ajo: es imposible que a la musa inspiradora de éste Cáncer tan bondadoso le guste el brebaje seductor y maligno que a cotinuación entonaré. Pero en algún lugar de su obviedad ríe de su negación y deja fluctuarse en los aromas absolutos.
  • ajo, una cabeza
  • agua, 1 litro y medio
  • sal
  • pimienta
  • pimentón
Hervir los dientes de ajo pelados en el agua con los demás ingredientes hasta que reduzca a la mitad, es decir que se evapore la mitad del líquido. Un poco antes de apagar el fuego agragarle el pimentón disuelto en el caldo.
A esta receta que puede tomarse así se le pueden incorporar las siguientes cosas:
  • jamón crudo salteado
  • pedacitos de pan tostado
  • arvejas
  • huevo batido
  • crema cruda
  • calabaza
  • aza
  • panceta
  • y más

martes, 1 de diciembre de 2009

El hombre de la máscara de hierro


Entre el fuego
y los innatos



Me quedé pensando en cómo encarar algunas cosas que suelen escaparse de nuestras manos por el solo hecho de parecer naturales.
Me quedé pensando mucho tiempo en esa mirada que conserva virgen la manipulación de su propio espíritu.
Lo austero es sólo cuestión de supervivencia. Y un tanto más de superficialidad.
A esta altura es imposible creer que la humanidad nos está alcanzando. Sabemos de las ventajas de cabalgar como si fuéramos sirenas.
No soy mentalista, ni siquiera soy bruja. No tengo ciencia ni técnica.
Apenas una manera original de ver las cosas.
En cuanto a la pequeña pero eficáz presencia es Sagitario quién estorba.
Porque se que puedo condenarlos.
Por robar el optimismo y ahorrarlo serán nuestras experiencias incapaces de fluir.
Tengo mis razones.
Dos para ser exacta.
Una prefiero dejarla.
Qué tan bajo se puede caer.
La otra:
Hasta donde la libertad engendra espacio
(qué esconden tras ese enojo)
Qué será de su huella.
será que el desarraigo
el alma
el agua
el azote
se inclinan
ante la insolencia?
Pretenden que crea que el lápiz negro es tan sólo un invento de los mediocres, de los no fascinados, de los incoherentes?
Una velocidad subyugada por lo azul intenta convencerme.
Tal vez lo oscuro dibuje los bordes de una vida apenas muerta.
Es el fuego y la eterna contradicción.

lunes, 9 de noviembre de 2009

Qué estampa de caballero!

Hubiera puesto una foto de Marcelo Dos Santos para agasajrla, pero tal como ella han desaparecido. No se que fue de él, aunque lo he visto algo entrado en años y por que no, en kilos.
A ella la perdí de vista, pero sólo ha sido eso. No les voy a mentir, ya llevo mucho tiempo en esta eternidad y desde los nueve que no la escucho rezongar ni la veo tomar mate dulce.
Tenía un cuerpo de matrona, no recuerdo si era alta, pero si se que tenía pechos de abuela y corpriños cargados con imágenes de santos, no de Marcelo, claro. Se limaba las uñas con las cajas de fósforos y dormía sentada en la cama con los ruleros puestos, para no despeinarse. En el ropero, abajo de una pila de pulóveres, tenía siempre, siempre una bolsa de caramelos masticables. Me compraba religiosamente la revista Billiken y cada tanto, cuando lo permitía su jubilación, una caja de lápices de colores. Eran doce y siempre cortos.
Me hubiera gustado que me viera ahora, me hubiera gustado ser conciente de su presencia. Porque cuando era chica sabía de su presencia y con eso nos bastaba. Me enseñó de brujas y de supersticiones y espero haber elevado a la categoría de perfección su extremismo. Una vez me dijo que no jugara con una aguja de coser porque se me iba a ir por las venas directo al corazón. Así de simple, así de escorpiana.
Era guapa, de vida difícil, al menos así me permití su leyenda. Dicen que se casó cuando ya estaba para vestir santos (otra vez) y que tuvo a su única hija, mi madre a los 37 años. Una adelantada.
Era la primera que me defendía.
Cuando hizo ñoquis de papa resultaron ser tremendos bodoques, y cuando me tejió un pulover marrón, no se que pasó con los puntos, pero las mangas parecían alas. Horrible y de buen augurio.
Ella le dijo a mi mamá algo que me transmitió. Pero claro, son esas cosas, esos códigos de una tradición de mujeres rudas e independientes.
Y el mate cocido con leche. Para todos los que gustaran tomar de él.

a doña Anita
mi abuela