sábado, 12 de junio de 2010

Es obvio:


voy a hablar del mundial. Porque de todas maneras nos atraviesa. Define el instante en que solemos acordarnos de ciertas cosas.
A veces me pregunto si de verdad Maradona fue el dios de todos los tiempos y reconozco las metáforas. Algunos evitaron escucharme porque en definitiva las creencias estimulan.
Esto en una confesión.
Podría contarles una historia pequeña. Comienza (por así decirlo) en el cine. Con Carolina, mi prima. Es claro que no se que película vimos pero si se que vi un avance. ¿No les resultan atractivos los próximos estrenos? ¿Sabían que hay una industria paralela a la cinematográfica que se dedica a contar lo que a veces no responde a tal genialidad?
Durante meses quise ver esa película. Al cine no fui. Intenté bajarla pero eran demasiadas partes, muchos .rar y versiones robadas en un trípode. Mientras, siempre hay algo.

Días pasados empezó el mundial. El mundo se une por una pelota.
Y nosotros a qué jugamos?
Jugamos al fútbol.
Entonces que decir de todo esto.
Qué en Sudáfrica también está lloviendo. Qué puedo situarme veinte años atrás, que me acuerdo siempre del frío, del sillón que da vueltas. Del domingo con Canigia y con mi tío Tutino. De que (por cábala) me vestí de celeste y que fui a festejar la derrota.
Pienso que por destino es invierno para nosotros. Y cada cuatro años se nos lo recuerda.
Y otra vez todo lo que llega a mis fibras más íntimas. La posibilidad (más allá de Claro, movistar, sanyo, 50 cuotas, plasmas, sin interés, personal, arnet) de preguntarnos que queremos para hoy.
Entre tanto negro y todos sus colores llegamos a otros que también se congelaron.
Y justo cuando dejé de prestar atención, descargué un archivo. Que contiene una película. Que con el real player proyecta en .avi la esperanza de la que intentaba hablaros.
Invictus cuenta como Nelson Mandela decide suponer que, intermediadas por el deporte, las personas pueden identificarse. Que a veces los malos tienen terror.
Ni el rugby es el fútbol, ni Maradona es Mandela.
Pero como algo completamente básico y trillado, sin encontrar otras palabras acordes a mis ansias, diciendo lo ya dicho sin poder detenerme espero que las casualidades constituyan el eco.

Empezó el mundial, señores.
(mal que le pese a los detractores)
la simpleza del sentido
pretende consagrarnos
a la naturaleza del ser humano.
Los que quieran irse...pueden hacerlo.
Los que vean plano...deben hacerlo.

Sudáfrica me consagra a la superación de prejuicios. A la liberación de banderas y a significar lo pequeño del espacio.

Pero que se vaya todo a la mierda y que Argentina salga campeón!!!

He dicho










6 comentarios:

caro dijo...

Golazooooooooooooooooooooooooooo!!!Como me gusta leerte prima!!!! Sos grossa!! jajaj! y yo te quiero.
Ah! y esta vez fuí la primera en comentar!!!!!! Aguante Argentina, aguante "el" Diego...

Anónimo dijo...

Bueno,bueno mas sencillo para mama Aguante Argentina!!! y vos gallinita no podes negarlo alma futbolera vibra!

No tan culpable dijo...

Sííí, sí sí, el mundial atravieza, vemos todo. Es sencillo y grande a la vez... y tan complejo, a veces pequeñas revanchas, chuiquitas. El corazon se agranda,
Vamos Argentinaaaaaaaa!!!!!!!!!!

Marcelina dijo...

AGUANTE ARGENTINA!!!!! ME ENCANTA LEERTE!!!!!!! SOS UNA CAPA!!!!

Marcelina dijo...

Ahh me olvide!! no podes no saber lo de la gitana!! igual como dijo caro no se cumplio garcais a dios y tuvimos balderrama para rato!!!! jajajja

Paulina dijo...

Chicas: no fue una gitana sino una vecina, y además vos decis "esperando que se cumpla" pensé que querías ver muerta a mi vieja, ajajajajajajajajajajajjajajajajajaajaj