viernes, 16 de enero de 2009

Esa mujer

Perdona nuestras susceptibilidades

Podría hablar de Evita
cómo si la conociera,
porque hizo de su destino
el único posible.
Contradictoria como
las palabras que la describen,
hizo de los marginados
su cruzada y su lecho de muerte.
Como sea,
nunca dejó de ser artista,
aplaudida
por los siglos de los siglos.
El mito será venerado,
porque ese es el único destino posible.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

no me equivoque con la sombre.Hermosohomenaje Besos

Elina dijo...

Bueno!!! Era lo que me parecía.Me encantó lo que escribiste.La conocí en Diamante, E.Ríos, cuando con Perón hacían la campaña, allá por el 45. Yo era chiquita y la recuerdo en un barco todo iluminado.(venían por el Paraná)Para mí era el hada de los cuentos...y en realidad, lo fue para los que pudimos disfrutar de la época en que "los únicos privilegiados fuimos los niños"Un beso.Hoy estoy contenta. Ojalá haya muchos jóvenes como vos que puedan seguir con nuestra doctrina cuando nos hayamos ido.Un beso.

caro dijo...

Yo tampoco me equivoqué... Muy lindo. Besos!

Marcelina dijo...

Yo no estuve ni cerca jaujaujauajua un desastre!!! igual me emocione mira si la Vasca estuviera viva estaria ancha y orgullosa de vos!!!! Igual en algun lado debe estar sonriendo!!!