viernes, 5 de diciembre de 2008

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Viernes

Hay cosas peores
¿Existe algo más relativo que el tiempo?
Tal vez el llanto.
Tal vez la sangre.
Ahora tu imagen está congelada
y el río te espera impaciente
para arremeterte con su inesperado oleaje.
Esperás no quedar inmersa en la palabra,
ni en la verborragia de los ánimos.
¿Existe algo más relativo que el tiempo?
Tal vez los secretos.
Tal vez los destinos.

jueves, 4 de diciembre de 2008

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Jueves

Siempre supo que el jueves
era el gran día
Por eso prendía su quinto cigarrillo
y confiaba en su extraña suerte.
Sabía que la voluntad
no dependía de la geografía.
Y aunque no bailara en la mediocridad
podía comerla.
Más no por esto se hacía problemas,
contaba con su piscis otorgado.
Entonces disfrutaba de una buena ruta,
entonces, de un buen vino.
(...)
Así, entre paréntesis vivía.
Y así, esperaba morir,
con la sutileza de su realidad
y con la convicción de sus estigmas.
Si Jesús pudo...

miércoles, 3 de diciembre de 2008

Pollo al funghi...mmm

Descorchen ese vino
y considérense afortunados.


Procuren que la risa humedezca más que el llanto,
y que la cebolla huela bien rico.


Disfruten de los fracasos,
más no permitan que el ajo los intimide.


Y sepan que llevar el delantal...
es un gusto que deberíamos darnos más seguido.




Ingredientes:

  • pechuguitas de pollo, 2
  • setas surtidas, 300 g
  • cebollas grandes, 2
  • ajo, mucho
  • alguna bebida blanca, ¿media copa?
  • papas medianas, 4

Como prepararlo: Fileteen el ajo y corten la cebolla en finas julianas. Pónganlo a saltear a fuego lento. Entre tanto corten el pollo en trozos medianos e incorpórenlo a las cebollas. Regulen el fuego de su hornalla, porque cada uno conoce su cocina. Cuando vean que está todo medio cocido, echénle sin temor la bebida, de este modo se levanta el fondo de cocción, le da un sabor especial y permite el proceso llamado "caramelización" que es cuando los ingredientes sueltan todo el azúcar que tienen y la preparación va tomando un color marrón. Agréguenle los hongos y cocinen por 10 minutos más. Las papas las hacen como gusten. Verán que es un pollo con hongos sin crema, y ésto permite que los sabores queden definidos.


Que os apetezca

martes, 2 de diciembre de 2008

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Miércoles

La mitad del principio
hacia el final de los tiempos
Podría se peor,
al menos ya lo sabés.
La esperanza ilumina
tu alternativa y sólo tu agua
contiene la angustia.
Cuando todo se equilibra,
te entregás definitivamente
a lo que fluye.
Y te echás a andar.
Lo confuso te deja sorda.
Y observás tu cuerpo
aún con sus dolores.
no te asustás, porque sabés
que ya viste los peores demonios,
y porque sabés que los volverás a ver.
Ya recibiste al enemigo,
entonces decidís que todo va a pasar.
Sólo que te falta un poco de sopa
como para intuir cuando.

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Martes

La soledad es tuya
Te despertará el trueno,
con sus relámpagos y su impuntualidad.
Agradecerás el ocio que te toca,
y respirarás la mañana
que te ve nacer.
Comprenderás que una buena mirada
podrá llevarte a la magia,
y que sólo el destino
te salvará de sus propios laberintos.
Al fin recuperarás
las señales que te rodeaban
y confiarás en el boceto
más que en tu propia sombra.
Te despertará el trueno,
de tu sueño ridículo.
Y lloverá,
para recordarte
que la lluvia se hizo para cantar.

lunes, 1 de diciembre de 2008

Tabatha Zanon (La reivindicación de una moraleja)

Lo más extraño de esta superhéroe era su temor a los agujeros del queso. Temor que con el tiempo prescribiría, pero lo seguiría contando como parte inexorable de su leyenda.
Lo peor de ser inmortal era no poder morir el día de su cumpleaños y consideraba a la voluntad menos importante que el buen humor. Mas cuando añoraba libertad miraba hacia arriba con los ojos cerrados.
Lo peor de ser mortal era el tiempo, pero sobre todo el reloj y su obsesiva inconstancia.
Decidió que tarde o temprano el barro sería su casa. Y sabía que el honor debía recuperarse. Todos los días.
La experiencia no perdería sentido pese a las implosiones del cuerpo, pensó, cuando otra vez, sin luna llena y sin aviso sus límites comenzaron a devolverle su esencia primitiva. Era su alma la de una mujer hermosa y cínica y su piel la de una joven zorra, dorada e inexperta.
No le importaba que de ella se dijera haber vendido su alma por un par de uvas, al menos conocía sus prejuicios y aún las uvas estaban verdes.

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Lunes

Amanece indeciso,
entre la obviedad y las nubes.
Desde la dormida conciencia
regresás a tu hábitat.
Caminás el mundo,
tal como lo hacés día a día.
Por suerte, los lunes no se piensa.
Decís que no, cuando es lo único por decir.
Y llorás por la distancia del mundo
cuando la cercanía te mata.
Peleás por instinto,
y descansás en al abrazo solidario e inseguro.
Estás un poco mejor que ayer
y a medida que el relativo ocaso
se sucede como siempre,
esperás la noche,
que al menos te pone los límites.