jueves, 4 de diciembre de 2008

Crónicas de una semana agitada (Reflexiones de una cocinera)

Jueves

Siempre supo que el jueves
era el gran día
Por eso prendía su quinto cigarrillo
y confiaba en su extraña suerte.
Sabía que la voluntad
no dependía de la geografía.
Y aunque no bailara en la mediocridad
podía comerla.
Más no por esto se hacía problemas,
contaba con su piscis otorgado.
Entonces disfrutaba de una buena ruta,
entonces, de un buen vino.
(...)
Así, entre paréntesis vivía.
Y así, esperaba morir,
con la sutileza de su realidad
y con la convicción de sus estigmas.
Si Jesús pudo...

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