lunes, 8 de diciembre de 2008

Palpitando las Navidades...

Nunca necesité demasiada explicación para entender los milagros. Siempre pensé que hay cosas que suceden aunque no me haya tocado a mi la posibilidad de comprobarlo, ¿o si? No me avergüenza creer en Dios porque se, instintivamente, que sólo es una manera de nombrarlo. Se que hay energías muy sutiles que andan atravesándonos y que escapan al discernimiento del más racional.
Además, adoro los símbolos y los veo en todos los sucesos de una vida. Cada movimiento, cada palabra, cada gesto, cada instante eterno, no es más que una alegoría de La Gran Metáfora.
No creo haber leído mucho, y eso me complica un poco las cosas, ya que en los tiempos que corren, se dificulta bastante expresar una idea si la única teoría que me avala es la de mi percepción.
Pero así soy, ésta es mi naturaleza...motivo por el cual armo el arbolito de Navidad, espero las doce para abrir los regalos o para convertirme en Cenicienta y el 5 de enero pongo los zapatitos esperando a los Reyes Magos y claro, festejo mi cumpleaños con bonete y serenata.
Las cosas las entiendo cuando las tengo que entender.
Y hay cosas que espero no entender nunca.

1 comentario:

paz dijo...

nos encantan las recetas estan muy buenas exitos¡¡