sábado, 13 de diciembre de 2008

Esa es la ley primera...

A Mateo...





Aunque el tiempo transcurra como si nada,
aún puedo ver en los ojos de mi hermano aquella extraña inocencia.


Aunque tenga la "edad de Cristo" y un escorpio inflexible
transmite esa serenidad que no se concede a sí mismo.


En tiempos de cofradía fuimos felices e ingenuos,
tal cual lo dicta la sangre...


En tiempos de malaria fuimos leyendas fraternas,
tal cual lo dicta el corazón.


4 comentarios:

Marcelina dijo...

POR DIOS!!!!!!!!! NO IMPORTA SI TODAVIA NO HAY MENU!!! LAS LAGRIMAS FUERON INEVITABLES EN SOLO DOS SEGUNDOS!!!!!
ME ENCANTA!!!!!! TE QUIERO MUCHO!!!!

Anónimo dijo...

imposible no emocionarse.Sos un sol,cuando no llueve.Un poco de humor.Mary(mama obvio)

caro dijo...

Lo adoro así como vos...y adoro tus palabras que me llenan el alma. A vos también te adoro!!! besos

verito dijo...

que lindoooo!!!