Lo más extraño de esta superhéroe era su temor a los agujeros del queso. Temor que con el tiempo prescribiría, pero lo seguiría contando como parte inexorable de su leyenda.Lo peor de ser inmortal era no poder morir el día de su cumpleaños y consideraba a la voluntad menos importante que el buen humor. Mas cuando añoraba libertad miraba hacia arriba con los ojos cerrados.
Lo peor de ser mortal era el tiempo, pero sobre todo el reloj y su obsesiva inconstancia.
Decidió que tarde o temprano el barro sería su casa. Y sabía que el honor debía recuperarse. Todos los días.
La experiencia no perdería sentido pese a las implosiones del cuerpo, pensó, cuando otra vez, sin luna llena y sin aviso sus límites comenzaron a devolverle su esencia primitiva. Era su alma la de una mujer hermosa y cínica y su piel la de una joven zorra, dorada e inexperta.
No le importaba que de ella se dijera haber vendido su alma por un par de uvas, al menos conocía sus prejuicios y aún las uvas estaban verdes.
1 comentario:
no te para nadie che Jaja.mama
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