lunes, 8 de diciembre de 2008

Risotto di galoscia e brócoli

Lo prometido es deuda




¿Qué más puedo pedir? Es de noche y estoy en mi casa tomando un vino que sabe a vino y huele a celebración. Por eso es agradecido y por eso es bordó cómo la mismísima sangre. Lo llaman "vino de la verdad" y pertenece a antiguas recetas de lánguidos druidas.
Algunas generaciones, a pesar de la crueldad, contribuyeron a su magia y conservaron el espíritu implacable de ésta pócima bendita.
Pero, ¿qué sería de un buen vino sin una entrañable circunstancia? Nada.
Tal vez los cardiólogos tengan razón y una copita sea beneficiosa para la salud, optimizando el fluir del alma en el torrente sanguíneo, o algo así.
Qué mejor que un tangazo para coronar la sutileza y una cuchilla afilada para despuntar el vicio...
Ingredientes para el risotto de choclo y brócoli: Según la leyenda Vito Corleone comía este arroz de granos cortos e irregulares que libera todo su almidón para ser más generoso y auténtico. Sin duda se puede reemplazar por arroces que tiendan a pasarse.
Y nunca lo olviden, las cantidades dependen de los agasajados, y los ingredientes de su imaginación.
  • arroz carnaroli (o los que tiendan a pasarse), 400 g
  • choclo fresco, 3 unidades
  • brócoli, 1
  • cebolla, 1
  • vino blanco o champagne, 1 copa
  • agua, el doble de arroz
  • manteca, 200 g
  • queso parmesano, 300 g (no hace falta quesera en la mesa)
  • sal y pimienta recien molida, a discreción
  • tomillo, una ramita

Cómo preparalo: Primero rallen el queso y resérvenlo. Hiervan el brócoli de modo que quede "al dente". Piquen bastante la cebolla y échenla en una olla profunda con un generoso chorro de oliva, rehoguen a fuego lento hasta que se transparente, incorporen el arroz, los granos de choclo crudo, y en ese momento le agregan el vino hasta evaporarlo. Añadan el agua y cocinen revolviendo de tanto en tanto. Antes que desaparezca el agua adicionar el brocoli y terminar de cocinar. Apagar el fuego y al cabo de unos segundos agregar la manteca en cubos junto con el queso rallado y con una cuchara de madera mezclen enérgicamente para que se derritan. Espolvoreen con el tomillo, rectifiquen los condimentos y sirvan con lo que quede del vino.

O descorchen otra botella








2 comentarios:

Marcelina dijo...

Lectura obligada de mis mañanas!! ya se me ha hecho un vicio..cuando hay recetas buenismas!! y la verdad cuando no hay da gusto leerte!!!!! de verdad cada dia me sorprendes, me encanta deciamos con Migue..porque el sabado te leimos juntos...va el decia una onda muy Dolina le encanto!!! pero mas le encanta que le cocine jaujauajauja
Besosssssss

Paulina dijo...

marce! extraño tus comentarios! Pau